Lo que pasa cuando cierra el último horno de pan del pueblo
Gustavo no usa manga pastelera. Vierte la masa de las magdalenas en los moldes con una cuchara sopera, como hicieran antes su padre y su abuela, en la Panadería Magdaleno de Castroverde de Campos, que durante 80 años ha provisto de pan y bollos artesanos a este pueblo zamorano de 240 habitantes y a muchas de las localidades vecinas. Cierra por jubilación. Seguir leyendo

