El mundo es de hecho un lugar mucho más gris
Digo en sentido literal, no como un estado de ánimo, que también, sino cromáticamente hablando. Los ordenadores, los coches, los sofás, la ropa neutra y ese color degradado e insoportable de todas las películas que quieren parecer más prestigiosas, como si la excelencia fuera un triste filtro de grisura. Adiós al contraste, a la intensidad, al bendito color. La vida moderna se ha vuelto gris. Pero no un gris cualquiera. […]

