La solidaridad de los venezolanos llena el vacío de la respuesta estatal al terremoto
El mensaje comenzó a circular por redes sociales el día después de los terremotos: “¿Quién baja a La Guaira?”. En cuestión de minutos aparecieron decenas de personas dispuestas. Luego cientos. Unos ofrecían camionetas, otros motocicletas, otros comida, agua, medicamentos o herramientas. Para la mañana del 26 de junio ya había largas filas de voluntarios preparando convoyes improvisados hacia la zona más devastada. Seguir leyendo

