Una escuela que se piensa desde la biblioteca
Hay escuelas que no aceptan la realidad tal como viene. La interrogan, la discuten y la empujan. Se preguntan qué enseñan, por qué lo hacen, al servicio de quién y frente a qué formas de daño, de silencio o de injusticia. De eso trata este relato, de una educación que convierte lo cotidiano en una experiencia democrática y viva, donde aprender también significa no dejar nunca de hacerse preguntas.Seguir leyendo

