Todo lo que perdemos sin las bibliotecas
No se qué habría sido de mí sin las bibliotecas públicas. Crecí en un piso ruidoso y sin libros heredados. Mis primas vivían en el piso de abajo y nos pasábamos la vida gritándonos desde la galería. El silencio, menudo exotismo, cotizaba altísimo; así que cuando descubrí un lugar en el que poder estudiar sin que nadie me sobresaltase cada tres minutos, experimenté lo más cerca que voy a estar […]

