Van Aert le arrebata la París-Roubaix a Pogacar
La París-Roubaix es un Monumento en manos del destino, que según los románticos es la única fuerza contra la que no se puede luchar, y en manos de Mathieu van der Poel, mitad humano, mitad bestia que flota en la cresta del pavés. Los pedruscos traicioneros, símbolo de lo inevitable, de lo inconquistable, se ríen del esfuerzo de los hombres, los baches de la existencia. Fuego cada uno de ellos […]

