Los pulpos tienen un brazo amatorio que siente el sexo de las hembras: “Es como una mezcla entre olfato y gusto”
En plena oscuridad, el macho extiende su brazo buscando a la hembra. Tanteando, introduce el hectocótilo, como se llama su apéndice sexual, hasta el interior de su manto o cabeza. Con una combinación de tacto que huele y señales químicas, su extremo localiza la ubicación del oviducto. La maniobra es exquisita; en el manto están todos los órganos internos. Entonces, y durante una hora, macho y hembra permanecen inmóviles. Es […]

