Mi amigo Resines, no exhibas en público tus cicatrices
Calculo que nos conocimos en el año 73. Jugabas al rugbi, eras gracioso y brillante, explosivo en tu lenguaje y tus gestos, niño de buena familia de Santander, algo ácrata, inteligente, generoso, sin ningún reverso tenebroso. Entró en la interpretación sin proponérselo, él quería dedicarse a la producción. Fue una interpretación breve y seductora en Opera prima. Y resultó que aquel fulano que no quería dedicarse a algo tan vistoso […]

