Puerto Banús busca socios para expandirse en el negocio de los puertos. La familia Vidiella, propietaria de la lujosa marina de Marbella, se ha abierto a tener compañeros de viaje por primera vez en sus 56 años historia. La razón no es otra que ganar músculo financiero para dar un salto nacional e internacional en el sector de la consultoría portuaria. La sociedad se encuentra inmersa en distintos concursos para ejercer esa asesoría y, ante la posibilidad de ganarlos, está preparando el terreno junto a la consultora EY de lo que, en principio, sería una ampliación de capital para dar entrada a nuevos asociados, aunque el control siga en manos de la familia. “Son solo conversaciones, es todo muy incipiente. Pero hay que prepararse por si es necesario dar ese paso”, aclaran fuentes de la compañía, que no descartan exportar la marca. “Aún no está definido”, subrayan.
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