El último oficio de la Guardia Civil (del 27 de marzo) para poner al día sobre sus pesquisas a la jueza que instruye el caso del accidente ferroviario de Adamuz ha sido contestado en parte, ante el mismo juzgado de Montoro (también en Córdoba) por Redalsa, la empresa de Adif que inspeccionó las soldaduras en el tramo del siniestro del 18 de enero, en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. La Unidad Orgánica de Policía Judicial abonó en su informe la hipótesis de la rotura de la vía incluso 22 horas antes del suceso, sin concretar si la fractura se produjo en un raíl o en una soldadura, y puso en duda que el personal encargado de validar la calidad de las soldaduras, perteneciente a Redalsa, tuviera la experiencia necesaria. Es en este punto donde la compañía aclara, en documento al que ha tenido acceso este periódico, que la capacitación exigida era suficiente.
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