El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), dijo hace tres años que llenaría las paredes de la M-30 con modernos y enormes jardines verticales. Los primeros llegaron a la zona norte de la carretera, a la altura de la avenida de la Ilustración, pocos meses después de su promesa. Entonces, los muros verdes recibieron críticas de los expertos ―los consideran demasiado caros y de poca utilidad― y de la oposición. Este ambicioso proyecto de jardinería seguirá adelante este verano, cuando comiencen las obras para instalar nuevas paredes vegetales en la zona de Ventas. En concreto, en los laterales de las rampas de acceso que salvan el desnivel entre la autopista y la calle Alcalá. En total son otros 400 metros ―igual que los anteriores― cubiertos con 34 especies de plantas y cuyo montaje costará más que el de 2023: 3,8 millones los primeros y 6,2 estos, que, si todo va según lo previsto, estarán listos a principios del año que viene.
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