El próximo lunes 27 de abril los reyes Carlos III y Camila iniciarán un viaje de Estado de cuatro días a Estados Unidos, y en la agenda está previsto que se reúnan con Donald Trump en la Casa Blanca. Un encuentro planeado desde hace varias semanas que llega en un momento de tensión, no solo política por la guerra en Irán, también de relaciones entre el mandatario estadounidense y el hijo pequeño del monarca, Enrique de Inglaterra. Las críticas y comentarios despectivos del presidente estadounidense sobre el príncipe y su esposa no son nuevos, pero sí parecía que la situación se encontraba en un momento de calma. Hasta este jueves 23 de abril, cuando el duque de Sussex pronunció un discurso en una conferencia de seguridad celebrada en Ucrania con unas palabras dedicadas a Trump y también a su homólgo ruso, Vladímir Putin.
Seguir leyendo