Víctor de Aldama sabía que había expectación por su declaración este miércoles en el Tribunal Supremo. Él y su entorno se habían encargado de generarla desde hace días, avanzando que tenían munición nueva y que iba a apuntar alto. Con todos los ojos puestos sobre él, el empresario se ha sentado sobre las 10.10 en la silla dispuesta para que declaren los acusados y, en cuanto el fiscal Anticorrupción le ha dado pie con la primera pregunta a contar cómo empezó su relación con José Luis Ábalos y Koldo García, se ha lanzado con toda su artillería. En los primeros 25 minutos, ya había involucrado en la trama corrupta a Pedro Sánchez y a María Jesús Montero. “Si hay una jerarquía, y yo obviamente estoy en la banda organizada, criminal, el señor presidente está en el escalafón uno; el señor Ábalos, en el dos; el señor Koldo García, en el tres, y yo, en el cuatro”, ha asegurado. Aldama ha ratificado que varios empresarios pagaron mordidas al exministro y su antiguo asesor y ha asegurado que ambos le dijeron que parte de ese dinero se destinaba a la financiación del PSOE y que el presidente estaba al tanto de ello.
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