Si se adopta un registro bíblico, puede decirse que el Real Madrid emite señales de fin de los tiempos de manera cada vez más intensa. “Se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos”, relatan los evangelistas. En Valdebebas el proceso de implosión que viene gestándose durante meses reventó este jueves, cuando Federico Valverde terminó en el hospital después de una trifulca con Aurélien Tchouameni continuación de la que habían mantenido el día anterior. El club abrió este jueves sendos expedientes disciplinarios a los jugadores que podrían desembocar en sanciones tanto económicas como disciplinarias y laborales. El uruguayo sufre un traumatismo creanoencefálico que le tendrá dos semanas de baja.
Seguir leyendo