Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, recibe un burofax el 17 de abril de 2020. La misma comunicación, y en el mismo día, acaba en el despacho de su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz-Escudero. Incluso a Miguel Ángel Rodríguez, el poderoso jefe de gabinete de la baronesa, le llega un email contándole el mismo problema. La crisis del coronavirus azota al mundo entero. Madrid compite con todo el planeta por lograr mascarillas o trajes de protección. Y en esas comunicaciones una empresa española les urge a solucionar un problema inexplicable: tienen preparadas decenas de miles de mascarillas y trajes encargados por el gobierno regional, pero no logran subirlos a los aviones fletados por la administración en el aeropuerto de Shanghái (China). No hay solución. Y cada día con la mercancía en China tiene un coste altísimo. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid considera que la Administración no tramitó correctamente el pedido y que, por tanto, el acuerdo era nulo, pero culpa de ello a la administración. Por eso el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid tuvo que aprobar este miércoles el pago de una compensación a la empresa de 3.108.264,29 euros.
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