La condena de 24 años y tres meses de prisión a José Luis Ábalos, conocida este lunes, es la mayor pena de prisión impuesta a un exministro en lo que va de democracia. El Tribunal Supremo considera probado que el que fuera titular de Transportes cometió los delitos de cohecho, organización criminal, tráfico de influencias y malversación de patrimonio público. Las más de dos décadas de prisión a las que condena a Ábalos —en principio cumplirá un máximo 16 y medio— superan con creces los 10 años de cárcel que les fueron impuestos a otros exministros, como al extitular de Interior José Barrionuevo —por el secuestro del ciudadano hispanofrancés Segundo Marey, al que se confundió un etarra, una acción que reivindicó los GAL— o al de Trabajo Eduardo Zaplana por el caso Erial.
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