La cultura del esfuerzo, la máxima competitividad y el baloncesto con alma empieza a arraigar en Brooklyn. Más allá de lo que cuenta la clasificación –20 victorias y 62 derrotas y tercer peor balance de toda la liga–, el proyecto del primer entrenador español en comandar un banquillo en la NBA avanza según lo previsto. Así lo defiende Jordi Fernández Torres (43 años, Badalona) un día después de haber cerrado su segundo curso al frente de los Nets, un equipo joven y todavía en construcción que apuesta por la garra y los hábitos ganadores. “Hay victorias que no se ven en la clasificación, pero creemos en ellas. Esto es un proceso, pero lo que vemos de los jugadores es positivo y habrá continuidad este verano”, cuenta ante los medios neoyorquinos antes de tomarse unos días libres.
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