No hay partido en Vallecas en el que la afición del Rayo no clame contra su presidente, Raúl Martín Presa, por la situación en la que está el club en todo lo que no tenga que ver con lo que sus jugadores hagan sobre el césped. Las instalaciones deportivas, tanto en el estadio como en la ciudad deportiva, son deplorables hasta el punto de que los jugadores y el cuerpo técnico dieron un paso adelante para emitir un comunicado. “Durante la pretemporada, la plantilla estuvo cerca de tres meses sin poder entrenar en la ciudad deportiva debido al mal estado de los campos”. No solo ocurrió en la pretemporada. En febrero, cuando se suspendió el partido ante el Oviedo en Vallecas, tuvieron que trasladar los entrenamientos y el partido ante el Atlético se jugó en Butarque. En estas pésimas condiciones el resiliente Rayo está a un pequeño paso de hacer historia en Europa. Los de Íñigo Pérez tendrán que sobrevivir al infierno de Atenas este jueves (21.00, Movistar+) pero, a su vez, se juegan la permanencia en Primera División.
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