Un esquema básico de la trama de las mascarillas del caso Koldo habría situado hasta ahora a José Luis Ábalos y Koldo García dentro del Ministerio de Transportes, y al comisionista Víctor de Aldama, fuera, con intereses en varias empresas, entre ellas Soluciones de Gestión, a la que se le adjudicaron los dos contratos millonarios de mascarillas que se están juzgando en el Tribunal Supremo. Tras la sexta sesión del juicio, el nombre de Aldama estaría tan metido en el ministerio como el de Ábalos y su antiguo asesor. Dos testigos con perspectivas muy diferentes, la expresidenta de Adif y un guardia civil destinado en Transportes, han asegurado que el empresario se movía por la zona más restringida del edificio con total libertad y a cualquier hora. Tan empotrado estaba, que un ex alto cargo de Puertos que pidió el aval de Aldama para la compra de cuatro millones de mascarillas ha alegado que le preguntó porque pensaba que el empresario “estaba en la parte ministerial ayudando en la organización de aviones”.
Seguir leyendo