Estamos en el barrio madrileño de Chamberí, aunque por momentos parezca que nos hemos escapado a Seúl (Corea). El futuro de la comida rápida para llevar tiene como banco de pruebas a un local en la calle Gaztambide 14, donde robots cocinan pizza en el momento y la sirven. En Pazzi, así se llama esta pizzería retrofuturista, los humanos solo intervienen para explicarle a los curiosos y los clientes cómo funcionan los pedidos. “Un experimento único en el mundo”, según sus fundadores, que lleva días acaparando la atención de los vecinos del barrio que graban desde fuera con sus móviles. También de los niños, que piden alterar las rutas al ir y volver del colegio para comprobar desde el cristal que los robots de Pazzi siguen cocinando sin descanso.
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