La Guardia Civil no ha encontrado restos biológicos de Esther López, fallecida en el municipio vallisoletano de Traspinedo en 2022, en el zulo oculto hallado hace unas semanas en casa del único acusado de la muerte, Óscar Sanz, de 44 años. Los primeros análisis de los laboratorios de criminalística, a los que se enviaron los elementos recabados en ese espacio oculto “con 30 centímetros de agua”, según el informe de la Guardia Civil, niegan material biológico relacionable con López, que tenía 35 años cuando murió, según ha informado la agencia Efe. Fuentes cercanas a la investigación explican que esperan obtener más conclusiones de los exámenes policiales, ya que durante los dos días de pesquisas en el zulo se recabaron también muestras del lugar, como la trampilla de acceso al habitáculo subterráneo o la escalera oxidada que conduce al mismo.
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