Los sublevados franquistas del año 36 del siglo pasado vivieron un momento de sangrienta efervescencia en el verano y principios del otoño de aquel año. No perseguían crímenes o delitos concretos; perseguían a personas e ideologías. Y así mataron a miles de individuos. En el Barranco de Víznar, en Granada, han aparecido ya 194 personas arrojadas a 29 fosas comunes. Solo 11 han sido identificadas por ahora. El rasgo común de todas era ser sindicalistas, socialistas o republicanos. Y por ello fueron fusilados sin juicio ni condena. 90 años después, sus familiares se empeñan en que tengan el juicio que nunca tuvieron. Algunas de esas 11 familias han declarado ante la Fiscalía de Memoria Democrática de Granada. Han contado la verdadera historia de sus abuelos o bisabuelos, no para buscar culpables, sino para dar a conocer la verdad sobre la vida y muerte de sus antecesores.
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