Nadie entendió el regalo porque parecía que no había nada que entender. Una camiseta negra. Letras blancas. Sin dibujo, sin ironía. Bonita. No parecía esconder una historia. Pero la camiseta era de Vetements, de aquella época en que la marca —bajo la dirección de Demna antes de ser el director creativo de Gucci— convirtió la tipografía industrial y las referencias privadas en alta costura. El texto decía: FICKEN 3000. SHARE THE BLAME. Ficken significa follar en alemán. Comparte la culpa es una contraseña. Vetements entendió antes que nadie que lo contemporáneo no era provocar, sino no traducir. Eso era la camiseta: negra, letras blancas y la referencia directa al club gay de Berlín Ficken 3000. Fue mi primer regalo a Javi Calvo como ex. En su primer cumpleaños separados.
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