El malestar creciente de una parte importante de la militancia de Esquerra Republicana por la actuación de su líder en Madrid, Gabriel Rufián, se ha convertido este miércoles en acciones concretas de cara a intentar hacer que el diputado rinda cuentas a nivel interno. El Col·lectiu Primer d’Octubre, un pequeño grupo de militantes muy crítico con las dos últimas direcciones y la línea de la formación, ha registrado una denuncia ante los órganos de control del partido de Oriol Junqueras, al considerar que la cruzada de Rufián para ERC asuma un papel destacado en la unidad de la izquierda alternativa -sin el beneplácito de la cúpula- vulnera los estatutos del partido. Entre otras cosas piden que se le suspenda de manera cautelar en el cargo de portavoz. El diputado, muy a su estilo, se ha limitado a replicar el mensaje en X del Col·lectiu como respuesta a la decisión.
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