Lo bueno de tener una infancia con poca oferta de ocio es que los niños de los ochenta y noventa crecimos todos con los mismos referentes. Nuestros hijos ahora pueden tirarse media hora mirando menús de plataformas para elegir una serie o una película y, al final, acabar estresados con tanta oferta. Nosotros teníamos suerte si en verano o por Navidad se estrenaba alguna película mínimamente interesante que pensara en nosotros como público principal. Por lo tanto, es normal que los cuarentones queramos transmitir a nuestros hijos la magia que vivimos con esas historias de niños en bicicleta, aventurillas con misterio y unos filtros de supervisión adulta muy benignos.
Seguir leyendo
‘Star Wars’ (1977, a partir de 7 años)
Lo que para nosotros fue siempre ‘La guerra de las galaxias’ y ahora es ‘Episodio IV: Una nueva esperanza’, nuestros hijos la viven quizá como un contenido más del menú de Disney+. No les puede maravillar tanto como en su estreno original porque han crecido rodeados de ‘merchandising’ por todas partes. Pero a la que los sientes en el sofá, verás que la fascinación llena sus ojos y que la Fuerza es poderosa en ellos.
‘E.T. El extraterrestre’ (1982, a partir de 6 años)
¿Qué niño solitario no ha deseado un amigo que le cambie la vida, aunque sea un extraterrestre arrugado? A mis hijos, ‘E.T.’ les ha dado miedo y la primera media hora les ha resultado lentísima. Pero los momentos en bicicleta siguen poniendo la piel de gallina a cualquiera.
‘Karate Kid, el momento de la verdad’ (1984, a partir de 7 años))
Si como cuarentón llevas años disfrutando de la serie ‘Cobra Kai’, ahora puedes volver con los tuyos al torneo All Valley y revivir la eterna historia del perdedor que acaba convirtiéndose en ganador. Está casi garantizado por notario que acabaréis todos haciendo la grulla en el comedor. Personajes honestos, historias sencillas llenas de gente que busca su lugar en el mundo, juventud… todo grandes ingredientes para un clásico. Vistas hoy, las escenas de pelea resultan algo patéticas, así que no sufras por la violencia que puedan encontrar tus hijos, porque en el patio de su colegio habrán visto cosas más fuertes.
‘Los Goonies’ (1985, a partir de 8 años)
La pandilla de ‘Goonies’ buscaba el tesoro del pirata Billy el Tuerto, pero para los niños de los ochenta el tesoro eran pelis como esta. Vista hoy, está llena de palabrotas y humillaciones infantiles (vaya, como la propia infancia), cadáveres y un Sloth monstruoso que asusta las primeras veces que lo ves. Mis hijos y yo la hemos dejado a la mitad para verla más adelante y que puedan disfrutarla sin traumas.
‘Regreso al futuro’ (1985, a partir de 8 años)
Esta trilogía os proporcionará horas de nostalgia y diversión. Cierto que la primera empieza con los terroristas disparando a quemarropa a Doc (avisa a tus hijos), pero todo lo que sigue son gags divertidos con personajes emotivos y grandes momentos cinematográficos. Viéndola, viajarás en el tiempo sin DeLorean y volverás a sentirte como un niño al lado de los tuyos.
‘Cariño, he encogido a los niños’ (1989, a partir de 6 años)
Pura diversión familiar, totalmente atemporal, cuyo ritmo y humor aguantan la mar de bien. Si los niños se enganchan a esta, podéis continuar con la secuela ‘Cariño, he agrandado al niño’ (1992), que también tiene su gracia.
‘Las Tortugas Ninja’ (1990, a partir de 7 años)
Cuando la vi en el cine, ya de pequeño pensé que era oscura, algo cutre y que no reflejaba la alegría de la serie de animación. Aun así, a nivel de acción y diversión tiene momentos que son una delicia. Y sus trajes de goma funcionan mucho más que las adaptaciones modernas llenas de efectos especiales. Si la veis en castellano, aviso que acaba con un “Cowabunga” traducido como “de puta madre”, que los peques pasarán días repitiendo.
‘Solo en casa’ (1990, a a partir de 7 años)
No hay Navidad sin volver a casa de los McCallister. Te puede servir para hablar de la importancia de la familia, de la necesidad de perdonar y conectar con los demás, de espabilarse uno mismo… pero lo que tus hijos disfrutarán son las incontables y dolorosas maneras de fastidiar a dos ladrones. Con su visionado te ahorras unos meses de alarma, porque a partir de ahora ya vigilarán tus hijos.
‘Señora Doubtfire, papá de por vida’ (1993, a partir de 8 años)
Seguramente todos recordamos los gags divertidísimos de la película, como Robin Williams teniéndose que vestir y desvestir de mujer, fingiendo que es dos personas a la vez, o quemándose los pechos falsos mientras cocina por primera vez. Pero una gran parte de la historia trata del divorcio de los padres, con crudeza y tristeza, que puede dejar a la familia un poco tocadita.
‘Jumanji’ (1995, a partir de 9 años)
Pueden pasar décadas, pero seguro que en tu cabeza aún retumban los tambores de esta aventura. Si los tuyos han disfrutado con las versiones recientes de Dwayne Johnson y Jack Black, viajad juntos al original. Porque los juegos de mesa siguen teniendo magia y este clásico, también.