Dejen que se siente la señora
Antonia dio un suspiro, que fue el último, y se marchó tan discretamente como había vivido. Pero sus frases flotan ahora en nuestra memoria. Antonia decía, “Ave María Purísima”, cuando entraba en una casa, y “Que la Magdalena os guíe”, cuando nos íbamos. La imaginabas luego sumida en sus recuerdos. Los recuerdos de Antonia podrían parecerse a los de tantas mujeres anónimas que vieron interrumpida su niñez por la guerra. […]

