Cuarenta años moviendo los hilos
Los títeres tienen algo especial: hacen reír a los niños y desarman a los adultos. Cuentan historias que acarician, sorprenden y, a veces, dicen en voz baja lo que cuesta escuchar en voz alta. Siguen tan vivos porque conectan con algo muy simple y profundamente humano: la emoción.Seguir leyendo

