Cómo conseguí limpiar mi tostadora de una vez por todas gracias a un accesorio que no esperaba y que cuesta muy poco
No hay nada más desesperante que limpiar una tostadora. O, al menos, esos son los pensamientos que recorren mi mente cada vez que intento dejar la mía como nueva. Vacío la bandeja recogemigas, le doy unos golpecitos para que caigan los restos, paso un paño por fuera… Y, aun así, siempre quedan migas escondidas en el interior, como si hubieran encontrado en las resistencias un nuevo y atractivo hogar.Seguir leyendo

