“Pero si esto lo hace mi hijo”: Anatomía del rechazo a lo desconocido
El soberano no está en porretas. Es el efecto Troxler: un fenómeno que se produce cuando se fija la mirada en un punto y la imagen comienza a desvanecerse hasta desaparecer. No se trata de brujería, se debe a que las neuronas sensoriales aprenden a ignorar aquellos estímulos que no sufren cambios y dejan de captarlos.Seguir leyendo

