La villa donde descansa la diplomacia china
Diaoyutai, la residencia oficial de China para dignatarios extranjeros, es una burbuja dentro de Pekín. Su acceso está vedado al público, pero de vez en cuando el Gobierno permite el paso a los periodistas para cubrir tal o cual evento, y entonces es casi como si a uno le dieran vía libre para caminar por el interior del recinto amurallado. Seguir leyendo

