El verano que se esconde entre montañas, lagos y pueblos de piedra
Las costas se llenan, las cada vez más altas temperaturas convierten el asfalto de los destinos urbanos en un hervidero del que huir. El verano es el momento idóneo para virar la mirada a un territorio honesto que, en su pureza, conserva intacta la capacidad de sorprender. Así es Lleida.Seguir leyendo

