Mientras haya toldos
Nos habíamos instalado debajo del toldo porque amenazaba con llover. A esas horas de la tarde, el cielo tenía un color raro y el aire pegajoso le daba un aspecto como de plastilina mezclada. En la puerta de la terraza donde siempre vamos, habían instalado unas pantallas nuevas de tamaño minicine, y pasé por encima de los cables para entrar a pedir. No encontré al camarero habitual, sino al otro, […]

